Descubrí qué implica este tipo de siniestro, cuándo aplica realmente la cobertura y cómo actuar ante un imprevisto.
El trayecto diario entre tu casa y el trabajo suele ser una rutina automática. Sin embargo, el tránsito y los imprevistos de la calle pueden convertir ese viaje en un dolor de cabeza. Cuando ocurre un accidente en este lapso, entramos en el terreno de los accidentes "in itinere".
Este concepto genera muchas dudas tanto en empleados como en empleadores. Entender sus límites es fundamental para saber cuándo estás protegido y cuándo no. En Serena ART, nos enfocamos en brindarte información clara para que la prevención y la gestión sean sencillas.
La Ley de Riesgos del Trabajo define al accidente in itinere como aquel que ocurre en el trayecto directo e inmediato entre el domicilio del trabajador y su lugar de trabajo, o viceversa.
Para que la ART cubra el siniestro, deben cumplirse tres condiciones básicas:
Existen muchas creencias erróneas que pueden llevar a confusiones al momento de realizar una denuncia. Aclaramos los puntos más frecuentes para evitar malentendidos.
Esto es falso en la mayoría de los casos. Si interrumpís el trayecto para realizar compras o gestiones personales, la cobertura se suspende. La ley exige que el recorrido no se altere por causas ajenas al trabajo. Si te detuviste y el accidente ocurre después, la ART podría rechazar el siniestro por desvío de trayecto.
No es así. La cobertura aplica sin importar el medio de transporte. Podés ir en auto, moto, bicicleta, transporte público o caminando. Lo importante es que el recorrido sea el lógico para llegar a tu destino laboral.
El horario es un factor de control, pero no es absoluto. Si saliste un poco más tarde de casa o el colectivo se retrasó, seguís cubierto siempre que estés en el trayecto directo. Lo que se analiza es la coherencia entre el horario del siniestro y tu jornada laboral.
La normativa contempla situaciones específicas donde podés cambiar tu recorrido sin perder la protección. Para que esto sea válido, es requisito indispensable que el trabajador notifique a su empleador por escrito (y este a la ART) con al menos 72 horas de anticipación, o según lo estipule el procedimiento de la aseguradora.
Las causas justificadas incluyen:
Saber cómo reaccionar en el momento justo agiliza la atención médica y administrativa. Si sufrís un accidente camino al trabajo o de regreso a casa, actuá con rapidez.
En primer lugar, buscá asistencia médica inmediata si las lesiones lo requieren. Luego, comunicate con tu empleador para informar lo sucedido. Es vital que brindes detalles precisos: hora exacta, lugar del hecho y circunstancias.
Además, en los accidentes in itinere es fundamental realizar la denuncia policial. Este documento sirve como prueba fehaciente del lugar y la hora del siniestro, datos que la ART utilizará para validar la cobertura. Sin esta constancia, el trámite puede demorarse o complicarse.
Más allá de conocer la ley, la prevención administrativa es clave. Un error muy común es no actualizar el domicilio real en el legajo de la empresa.
Si te mudaste y no avisaste, y el accidente ocurre en un trayecto que no coincide con el domicilio declarado ante la ART, la aseguradora podría interpretar que hubo un desvío injustificado. Por eso, asegurate siempre de que tu empleador tenga tu dirección vigente. La claridad en la información es la mejor herramienta para garantizar que, ante un imprevisto, el sistema funcione a tu favor y recibas la atención que te corresponde.