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Cómo prepararse para una inspección de la SRT

Cómo prepararse para una inspección de la SRT

Conocé qué revisar en tu empresa para llegar con la documentación organizada, el equipo preparado y los riesgos controlados.

Si hoy recibieras una inspección de seguridad laboral, ¿sabrías por dónde empezar? Tal vez tengas los registros archivados, los matafuegos controlados y las capacitaciones al día. Pero también puede haber una entrega de protección personal sin documentar o una salida que, con el movimiento del depósito, terminó bloqueada.

Preparar una inspección de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) requiere prestar atención a esos detalles. Los documentos deben reflejar lo que sucede en el establecimiento, y las medidas preventivas tienen que funcionar durante la jornada habitual.

Para ordenar la revisión, conviene empezar junto al responsable de Higiene y Seguridad: identificar qué requisitos corresponden a tu actividad, detectar pendientes y definir cómo resolverlos.

Antes de empezar, verificá qué requisitos te corresponden

Aunque suele hablarse de “inspección de la SRT”, también intervienen las autoridades laborales locales, según la jurisdicción. Entre sus funciones oficiales, la SRT incluye el control de las normas de salud y seguridad en territorios de jurisdicción federal.

La actividad del establecimiento también define las exigencias. El Decreto 351/79 contiene la reglamentación general, mientras que la construcción, la actividad agraria y la minería cuentan con reglamentos específicos.

Con ese encuadre claro, podés avanzar sobre cinco aspectos: documentación, cartelería, capacitación, elementos de seguridad y seguimiento de las correcciones.

Documentación: que buscar un registro no sea un problema

Una parte de la preparación se resuelve con organización. ¿Quién puede acceder a los documentos? ¿Están separados por establecimiento? ¿Es posible localizar una constancia sin depender de una persona que ese día podría estar ausente?

Para comenzar, revisá:

  • Cobertura y personal: constancia de afiliación a la ART y datos actualizados de los trabajadores. La SRT recuerda que el empleador debe informar las incorporaciones y mantener un registro de accidentabilidad en su apartado de derechos y obligaciones.
  • Relevamiento General de Riesgos Laborales (RGRL): comprobá su presentación cuando corresponda y el seguimiento de los incumplimientos detectados. Este instrumento está regulado por la Resolución SRT 463/09 y sus modificatorias.
  • Evaluaciones y mediciones: reuní los estudios exigibles según las instalaciones y los riesgos presentes. Por ejemplo, la SRT dispone de un protocolo para medir la puesta a tierra y verificar la continuidad de las masas.
  • Capacitación y protección personal: conservá los registros completos de las actividades realizadas y de los elementos entregados.
  • Actas e informes anteriores: identificá las observaciones pendientes y las constancias que permiten acreditar las correcciones.

Si necesitás profundizar en el relevamiento, en nuestra guía sobre el RGRL repasamos qué información reúne y cómo ayuda a revisar las condiciones del establecimiento.

Al organizar estos documentos, verificalos con la situación actual. Una máquina incorporada o un cambio en la distribución del trabajo pueden requerir una nueva evaluación.

Cartelería: la información tiene que estar a la vista

La revisión continúa fuera de la carpeta. Recorré los espacios de trabajo para verificar que la información preventiva esté visible en los lugares necesarios y llegue a todos los trabajadores.

El afiche sobre derechos y obligaciones debe identificar correctamente a la ART y su teléfono de emergencias. Su contenido está establecido en la Resolución SRT 268/16.

Hay una actualización que conviene tener presente: desde junio de 2026, la Disposición 1/2026 de la Gerencia de Prevención permite exhibirlo mediante dispositivos electrónicos, siempre que garanticen visibilidad, accesibilidad y actualización. Las ART deben remitirlo gratuitamente en formato digital y proporcionar el soporte físico cuando el empleador lo solicite.

Tener el archivo guardado no equivale a exhibirlo. Si usás una pantalla, comprobá que el personal pueda consultar el contenido con claridad.

Aprovechá la recorrida para revisar la señalización de riesgos, vías de escape y equipos contra incendios que corresponda. Un cambio de estanterías puede dejar un cartel oculto sin que nadie lo advierta.

Capacitación: ¿tu equipo sabe cómo actuar?

La cartelería orienta, pero las personas necesitan comprender qué hacer frente a los riesgos de su tarea. Quien opera una máquina debe conocer sus procedimientos seguros; quien trabaja en administración también necesita saber cómo actuar ante una emergencia.

La Resolución SRT 905/15 contempla un programa anual y la documentación de las capacitaciones, con temas, contenidos, duración, fechas e identificación y firmas de instructores y participantes, entre otros datos.

Revisá con los servicios responsables:

  • Qué actividades del programa se realizaron y cuáles están pendientes.
  • Si se incluyó al personal que ingresó recientemente.
  • Si los contenidos responden a los riesgos actuales y al uso correcto de los elementos de protección personal.
  • Cómo se evaluó la comprensión y la efectividad de la formación.

Para acompañar esa preparación, en SERENA ART brindamos capacitaciones sobre prevención de riesgos laborales, con propuestas sobre uso y cuidado de los EPP, prevención de incendios, primeros auxilios y otros temas vinculados con la seguridad en el trabajo. Consultá nuestra agenda de capacitaciones y planificá con el responsable de Higiene y Seguridad cuáles incorporar según las necesidades de tu equipo.

Elementos de seguridad: revisá cómo funcionan en la práctica

Con los registros y la información revisados, es momento de observar las condiciones de trabajo. Los elementos obligatorios se definen según los riesgos y la normativa aplicable, pero hay aspectos que conviene mirar con especial atención:

  • Protección contra incendios: matafuegos adecuados, accesibles y con los controles correspondientes.
  • Circulación y evacuación: recorridos despejados y salidas utilizables.
  • Máquinas y herramientas: resguardos y dispositivos de seguridad en condiciones.
  • Instalaciones eléctricas: protecciones, mantenimiento y ausencia de partes peligrosas expuestas.

Estos aspectos están contemplados en el anexo I del Decreto 351/79, para los establecimientos comprendidos en su alcance. Si durante la recorrida detectás cables deteriorados o conexiones improvisadas, podés ampliar la revisión con nuestras claves de seguridad eléctrica en el entorno laboral.

En cuanto a los elementos de protección personal (EPP), verificá que sean adecuados para cada puesto, estén en buen estado y se utilicen correctamente. La SRT indica que deben ser provistos por el empleador y contar con la certificación pertinente cuando corresponda.

Cada entrega también debe registrarse. En la página oficial de EPP de la SRT podés descargar el formulario y el instructivo previstos por la Resolución 299/11. La constancia debe estar suscripta por el trabajador.

Errores que pueden pasar inadvertidos

Después de revisar cada área, vale la pena detenerse en algunas prácticas que pueden generar una falsa sensación de cumplimiento:

1. Dar un tema por resuelto porque existe un comprobante. La compra de un protector auditivo no demuestra que sea adecuado, esté disponible y se use en la tarea correspondiente.

2. Reutilizar documentos sin revisar los cambios. Contrastá los registros con los equipos, procesos y puestos actuales.

3. Completar registros de actividades que no se realizaron. Si detectás una capacitación pendiente o una entrega sin documentar, regularizá la situación con información veraz.

4. Archivar observaciones sin asignar responsables. Cada desvío necesita una acción definida y una persona encargada de verificar su resolución.

5. Delegar toda la prevención en la ART. La aseguradora brinda asesoramiento y asistencia técnica, pero el empleador conserva sus obligaciones de prevención.

Muchas de estas situaciones se instalan en la rutina. En el artículo sobre los cinco errores que aumentan la siniestralidad en una PyME profundizamos en hábitos que conviene detectar antes de que deriven en un accidente.

Después de la inspección, el seguimiento tiene fecha

Cuando termine la visita, leé el acta y los requerimientos con el equipo responsable. Si existen observaciones, organizá las correcciones, atendé los plazos indicados y conservá evidencia de lo realizado.

Revisá también la Ventanilla Electrónica de la SRT, donde se reciben notificaciones del organismo, la ART y las autoridades provinciales del trabajo.

El desafío siguiente es evitar que un problema corregido vuelva a aparecer. Si un pasillo se despejó y una semana después acumula cajas otra vez, hace falta revisar dónde se almacena la mercadería y quién controla ese espacio. Herramientas como el método de las 5S pueden ayudarte a incorporar el orden a la rutina.

En la próxima reunión operativa, sumá una pregunta: ¿qué cambió en el establecimiento desde la última revisión? La respuesta puede señalar una necesidad de prevención mucho antes de la siguiente inspección.